Carga y lesión en tenis: qué se sabe de los picos de carga
Una semana de carga muy por encima de las cuatro anteriores se asocia con más lesión, pero el cociente agudo:crónico no está probado como causa y sus umbrales son convención.
Carga y lesión en tenis: qué se sabe de los picos de carga
En tenis, las lesiones agudas se concentran en el tren inferior y las de sobreuso en hombro, codo y espalda; la tierra batida no protege de forma clara frente a la pista dura. Que los picos de carga semanal, frente a lo que el cuerpo viene tolerando, anteceden a la lesión tiene respaldo observacional en varios deportes y un estudio en tenis junior; el cociente agudo:crónico que lo popularizó tiene defectos matemáticos y ninguna prueba causal. La métrica práctica sin wearable es RPE por minutos, validada en tenis, y de ahí sale un aviso de pico de grado C: revisar, no castigar.
La afirmación
| Afirmación | Grado | Fuente principal |
|---|---|---|
| Las agudas son de pierna y tobillo, las de sobreuso de hombro, codo y espalda | B | Pluim 2006; Krueckel 2024 |
| La tierra batida no reduce claramente las lesiones frente a la pista dura | C | Oliver 2024; Krueckel 2024 |
| Los picos de carga aguda frente a la crónica se asocian con lesión | C | Gabbett 2016; Hulin 2014; Myers 2020 |
| El ACWR es causal y sus umbrales (0.8-1.3, 1.5) son válidos | D | Impellizzeri 2020; Lolli 2019 |
| RPE por minutos (sRPE) mide la carga interna del tenis | B | Foster 2001; Gomes 2015 |
| La regla del 10% semanal previene lesiones | refutada en corredores novatos | Buist 2008 |
Qué dice la evidencia
Epidemiología. Incidencias muy dispares, más lesiones en tren inferior que en superior y tronco, y ningún ensayo de prevención (Pluim 2006); la ITF fijó definiciones comunes en 2009 (Pluim 2009). En adultos de alto nivel se reportan de 1.25 a 56.6 lesiones por 1000 h, el extremo alto en torneo, 48 a 56% en tren inferior (Amor-Salamanca 2025; sus cifras de prevención no las pude rastrear a estudios primarios y no las uso). En 600 jugadores de liga alemana de club: 1012 lesiones en 1.5 años, 56% de las agudas en tren inferior (tobillo la más común) y 63.2% de las quejas crónicas en tren superior, sobre todo tendones (Krueckel 2024). En Roland Garros 2011-2022, lo más frecuente fue muslo, cadera y pelvis, y el músculo más lesionado el aductor (Montalvan 2024).
Superficie. En el circuito ATP, los abandonos por cada 1000 juegos fueron 0.92 en tierra y 0.96 en dura, contra 0.67 en pasto (Oliver 2024); un abandono no es una lesión, pero es la mejor serie larga disponible. En la liga alemana, las lesiones de ligamento pesaron menos en tierra (31%) que en moqueta granulada y lisa (41.3 y 45.2%). Los puntos en tierra duran más (7.7 s contra 5.8 a 6.3 en dura; Fernandez 2006): menos impacto por golpe, más tiempo bajo carga y más deslizamiento.
Picos de carga. Gabbett 2016 propuso que el cociente entre la carga de la última semana y el promedio móvil de las 3 a 6 más recientes, incluida la actual (ACWR, casi siempre con 4), entre 0.8 y 1.3 es la “zona dulce” y 1.5 o más la “zona de peligro”. En lanzadores de críquet, un cociente de carga interna mayor de 200% dio RR 4.5 (3.43 a 5.90) frente a 50 a 99% (Hulin 2014). En 26 tenistas junior seguidos 7 meses, el ACWR de la semana previa predijo la lesión, con media de 1.57 (DE 0.90) antes de lesionarse (Myers 2020). Una revisión sistemática de deportes de equipo apoya la asociación y prefiere la media móvil exponencial (Griffin 2020).
La crítica, y qué queda en pie. Si la semana actual está dentro del promedio crónico, numerador y denominador comparten datos y la correlación es en parte artefacto (Lolli 2019). Impellizzeri 2020 concluye que no hay evidencia para usar el ACWR en la gestión de carga: sin efecto causal estimado, un cociente que no normaliza bien y una relación inconsistente con la lesión. Sobrevive algo más modesto: los saltos grandes frente a la historia reciente se asocian con lesión en muchos deportes, sin umbral validado. El famoso “no subas más de 10 a 15% por semana” de Gabbett viene de observaciones no publicadas, y un ensayo con 532 corredores novatos que aplicó la regla del 10% no cambió la incidencia (20.8% contra 20.3%; Buist 2008). En 874 novatos, subir más de 30% en dos semanas se asoció con más lesiones por distancia (HR 1.59, IC 0.96 a 2.66; Nielsen 2014), un aviso de orden de magnitud, no un umbral.
Medirlo sin wearable. La carga de sesión es RPE de 0 a 10 por minutos, en unidades arbitrarias (UA), preguntada unos 30 min después de terminar (Foster 2001). En 12 tenistas profesionales de ~18 años (384 entrenamientos, 23 partidos simulados y 13 oficiales), la correlación con el TRIMP por FC fue 0.74 en entrenamiento, 0.57 en partido simulado y 0.99 en oficial (Gomes 2015); el rango por jugador de 0.58 a 0.89 queda por verificar (texto completo con paywall). Foster 1998 añadió monotonía (media diaria entre su desviación estándar) y tensión (carga semanal por monotonía): la mayoría de las enfermedades menores aparecieron al superar umbrales individuales de tensión.
Días seguidos de partido. Siete jugadores bien entrenados jugaron 4 h durante 4 días seguidos: el movimiento cayó desde el día 2, el sprint de 20 m tras el partido y el salto previo empeoraron del día 2 al 4, y la CK y el dolor subieron cada día, pero el RPE no cambió (Gescheit 2015). En torneo el RPE subestima la fatiga acumulada.
Grado: C
C para la afirmación central: asociación observacional consistente entre deportes, un solo estudio en tenis (junior, n = 26) y una crítica metodológica seria a la métrica. Los umbrales concretos son D. sRPE como medida de carga es B.
El protocolo que se sigue
Registro. Cada sesión (tenis, partido, fuerza, VO2max, potencia, gravel) se anota con minutos y RPE de 0 a 10. Carga = RPE por minutos.
El aviso de pico del tracker:
| Señal | Cálculo | Acción |
|---|---|---|
| Amarillo | Últimos 7 días ≥ 1.3 veces el promedio semanal de las 4 semanas previas | Revisar dolor, sueño y agujetas; si alguno está mal, cambiar un bloque de VO2max o fuerza A por movilidad |
| Rojo | ≥ 1.5 veces | Recortar la semana hasta volver bajo 1.3; los bloques de gimnasio ceden antes que el tenis |
| Monotonía | Media diaria entre desviación estándar de 7 días (los días de descanso cuentan como 0) > 2, umbral de práctica, grado D | Meter un día realmente suave |
Detalles que evitan falsas alarmas: el promedio crónico no incluye la semana actual (evita el acoplamiento de Lolli); las semanas de descarga se excluyen del promedio para que la vuelta a la normalidad no dispare el aviso; no hay aviso las primeras 4 semanas de registro; y la semana de torneo se planea como pico conocido, sin fuerza A ni bloques de VO2max, con uno o dos días suaves después.
Codo de tenista, en breve. En 532 jugadores de 20 a 50 años, incidencia y recurrencia subieron con la edad y las horas diarias de juego; un puño más grande se asoció con más incidencia en los mayores (Gruchow 1979, observacional). Un cuarto de pulgada de puño no cambió la actividad del antebrazo (Hatch 2006, n = 16), y peso de raqueta, tensión, cordaje y antivibrador no se asociaron con quejas crónicas (Krueckel 2024). Lo defendible: subir el volumen de golpeo de forma gradual; lo del equipo es D.
Lo que exagera el divulgador
No encontré afirmaciones de los cinco divulgadores de referencia sobre carga en tenis. La exageración viene de la propia literatura: Gabbett 2016 llamó al ACWR “variable crítica” y “predictor de mejores prácticas”, y así pasó a apps y preparadores. La regla del 10% se repite sin fuente.
Qué cambia en el protocolo
- tenis y partido se registran con sRPE igual que el gimnasio.
- El tracker calcula el aviso amarillo, rojo y de monotonía con la tabla de arriba.
- Ante amarillo o rojo ceden primero 4x4, sprints repetidos y fuerza A.
- La descarga baja la carga y no cuenta en el promedio crónico.
Qué la haría cambiar de grado
Hacia arriba: una cohorte grande de tenistas adultos con carga sRPE y lesión modelada con métodos causales, o un ensayo que asigne un tope de progresión y reduzca lesiones. Hacia abajo: estudios en tenis con análisis sin acoplamiento que no encuentren asociación entre picos y lesión.
Páginas relacionadas
- evidencia.md: el hub de la biblioteca.
- entrenamiento-concurrente.md: la semana tipo cuya suma de carga vigila este aviso.
- vo2max.md: los bloques de intervalos, los primeros en ceder ante un pico.
- zona-2.md: la bici suave que suma carga baja en el mismo registro.
- potencia-tenis.md: la carga neuromuscular de pliometría y sprint que también entra aquí.
- cadera-isquios.md: cadera y espalda, la otra mitad de las lesiones de sobreuso.
Referencias
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- Pluim BM, Fuller CW, Batt ME, et al. Consensus statement on epidemiological studies of medical conditions in tennis, April 2009. Br J Sports Med. 2009;43(12):893-897. doi:10.1136/bjsm.2009.064915
- Amor-Salamanca MS, Rodríguez-González EM, Roselló D, et al. Risk factors and prevention of musculoskeletal injuries in adolescent and adult high-performance tennis players: a systematic review. Sports. 2025;13(10):336. doi:10.3390/sports13100336
- Krueckel J, Szymski D, Lenz J, et al. Tennis injuries among German league players. Open Access J Sports Med. 2024;15:67-75. doi:10.2147/OAJSM.S460907
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- Fernandez J, Mendez-Villanueva A, Pluim BM. Intensity of tennis match play. Br J Sports Med. 2006;40(5):387-391. doi:10.1136/bjsm.2005.023168
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- Hulin BT, Gabbett TJ, Blanch P, et al. Spikes in acute workload are associated with increased injury risk in elite cricket fast bowlers. Br J Sports Med. 2014;48(8):708-712. doi:10.1136/bjsports-2013-092524
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- Griffin A, Kenny IC, Comyns TM, Lyons M. The association between the acute:chronic workload ratio and injury and its application in team sports: a systematic review. Sports Med. 2020;50(3):561-580. doi:10.1007/s40279-019-01218-2
- Lolli L, Batterham AM, Hawkins R, et al. Mathematical coupling causes spurious correlation within the conventional acute-to-chronic workload ratio calculations. Br J Sports Med. 2019;53(15):921-922. doi:10.1136/bjsports-2017-098110
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